domingo, 18 de diciembre de 2016

Hablar bajito.

Íbamos corriendo al pub de siempre.
Estaba lloviendo, menuda mala suerte.

Llevabas puesto tu vestido de flores,
yo, mi traje negro.

No te atrevías a hablarme de amores.
y yo, como siempre,
siendo sincero.

Te cogí de la cintura, te puse contra la pared, y te dije:

- Si me vuelves a matar, te tiro al suelo, te arranco el vestido y lleno tu sonrisa de mordiscos.

Te acercaste a mi oreja, y me dijiste.



Me dijiste algo que no oí.
Te gustaba hablar bajito.

Mi cuerpo sí que te escuchó.
Se me pusieron los pelos de punta,
se me durmieron los dedos de las manos.

Mis pies dejaron de sentir cansancio,
mi corazón, lo contrario de calmado.

Seguimos nuestro camino,
yo con una sonrisa de oreja a oreja.
Tú con prisas y cara de haber roto el mundo.

Qué va.
Lo has salvado.
Y, aquí me ves,
desvelado.

Enero no viene rápido,
y yo ando peleando con mis ganas...
que ya el frío no me cala,
y
¿sabes lo que te digo?

Corre.
O no respondo

de

mis

alas.







Lunas noches.



No hay comentarios:

Publicar un comentario