Puntos de sutura necesitamos todos.
A estas alturas, lo entendemos bien pocos.
¿Imaginas poder controlar lo que se quiere?
Somos lo que queremos, y lo que no queremos nos hace querer más.
Y mejor.
No quiero tenerte. ¿Quién podría poseer algo tan sumamente "genialicioso"?
No quiero no estar a tu lado. Y mírame.
No quiero perderte. Sería demasiado.
Mi corazón tiene agujetas, de la última vez que te vio.
Y ahora, quiere conversación.
¿Me la das, o me la invento?
Viendo que no hay respuesta...
- Titubear es un signo de no estar seguro de lo que se dice.
- ¿Y si tirita?
- Pues...
- ¿Y ponerse a temblar?
- Pero...
- ¿Y si tartamudeo?
- P...
- ¿Y si tarareo?
- ¿Y ponerse tan tonta?
- Tan tonta, que te voy a morder.
- Tan tonto, que estoy de acuerdo con eso.
- Te-Te-Tengo miedo.
- Tú-Tú-Tú eres tont..
Me interrumpió con un beso digno de un monstruo.
El monstruo de las dos espaldas.
Pero esa es otra historia.
El día se hizo noche. El sol, Luna. Y, al no haber Luna, la reemplazaste a las mil maravillas.
Las mareas no van a parar si no estás.
Yo tampoco.
Pero que me duele no verte,
no tocarte,
no besarte.
Y con las ganas que ahora tengo de follarte, podrían alcanzar mucho más que Marte.
Amarte con creces, quererte a veces.
Darte clase.
Matarte en parte.
Re
ven
tarte.
Lunas noches. Creo que sigue la cosa.

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