lunes, 13 de junio de 2016

Sabes golpear.

Un ring nos espera.
Primero, sacamos nuestras manos.
Ganan las mías, siempre encima.
Pierden las tuyas, siempre frías.

Siguen nuestras lenguas,
toma ventaja la tuya, que consigue darle la vuelta a mis ojos.
Se repone la mía, con ayuda de las manos, que estiran tu pelo hacia atrás.

Vuelvo a ganar.
O eso creo.

Subimos al ring, nos lían las sábanas.
Acaban por el suelo.
Y, ocurre.

Eres la primera en estremecerse y en perder.
Perderse.

La petite mort la llaman.
Río.
Me he perdido.
He vencido.

Pero no solo a ti.
También a tus demonios.
Los he hecho míos.

Quieres revancha.
Yo dormir.
Te parece injusto.

Pues, ¿sabes qué?

Aún no
me has hecho

feliz.



Lunas noches.



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