jueves, 19 de mayo de 2016

Arañas.

Uno de los animales que más me gusta, son las arañas.
No son sociables, parece ni latirles el corazón, pero eso no es lo que me gusta.
Lo más nimio es el aspecto, que personalmente, me parecen preciosas,
lo que me gusta es, que en la caza se sienten realmente vivas.
No les importa nada más.


Hay algo que les mantiene vivas.
Y es matar. Alimentarse. Vivir.


Lo mismo me pasa a mi, pero con el amor.
Necesito querer para sentirme realmente vivo.

No me refiero a una pareja, ni a una compañera.
No.
Me refiero al hecho de querer.
Quiero, por ejemplo, a mis perros.
A mis padres.
A mi hermano.
A mis amigos (los de verdad, ojo).


También has podido leer el título de esto pensando en que hablaba de arañar con las uñas.
Pues claro.
Esos pequeños gestos,
arañar, besar la espalda, apretar.
Abrazar.
Hacen que todos y cada uno de nosotros, nos sintamos vivos.
Más vivos que nunca.

Me abrazaría a tu ilusión para llorar tu amor.

Pero no me siento vivo cuando te pienso.
Ya no.

Ni siquiera, cuando te imagino,
ya que hace mucho
que
no
existes.



Lunas noches.

No hay comentarios:

Publicar un comentario