jueves, 2 de marzo de 2017

Problema 0.

Tengo un problema.

Es relativo, obviamente, pero tengo un problema en concreto que... no me deja dormir.

Vivo con lo que la gente considera un monstruo.
Es una chica con un pelo precioso, un cuerpo que me hace babear y una cara con mucha guapura.

Hasta aquí, bien.
El problema son sus ojos.

No tiene dos. Ni tres.
Ni cuatro, ni cinco.
Ni diez, ni veinticinco.

Tiene más. Muchos más.

La paz invade la habitación cuando los tiene cerrados.
Todo va demasiado bien.

Pero ay... cuando los abre... porque los abre y bien.

Imagina el sonido de tantísimos ojos parpadeando, tantísimos ojos pendientes de mi.
De lo que hago.
De lo que callo.

Son ojos azules, negros, violetas, pequeños, grandes.
Son muchísimo(s).

Mi problema es la presión a la que me somete.
Me dicen: "me da miedo perderte."

Pues yo, sintiéndolo mucho, te digo
que me muero
por
verte.

¿O era por beberte?

No tengo ni idea.

Lo que sí sé al 100% es que tiene ojos que balan.
Que ladran, que matan.

Ojos sin lana que los abrigue en las noches en las que tiene invierno entre sus piernas.

Me dispongo a sincerarme cuando miro tus ojos de gata.
Y eso,

me
puto
encanta.


No hay comentarios:

Publicar un comentario