miércoles, 23 de mayo de 2018

Explotando un globo.

Giramos más desde que no hablamos.

Me construyes una nave,
me espero, a ver por dónde sales.

Nadie sabe lo que hacer.
Todos tienen el por qué.

Aquí me tienes, soplando.
Pensando que se nos acaba el aire.
Y, qué va.

Vino la muerte, y la noche callaba.
Te miraba. Estaba rara.

"Para qué me llamáis, si sabéis que estoy liado."
No veíamos que nos había tocado lo malo,
tener problemas,
no estar a tu lado.

Mi sesera quiere irse, por lo menos a la selva.
Donde no le importe tener su corazón de piedra.



Correrse es como explotar un globo,
disfrutas y no el hecho de apretar,
pero
lo que esperas realmente
es
que



explote.
















Lunas noches.

sábado, 19 de mayo de 2018

Planetas.

Soy un pesado.
Siempre pensando en tus ojos.
Esos dos planetas que, por mucho que me gusten, no consigo colonizar.

Tampoco quiero.
Lo que quiero es moverlos, hacerles mirar.
Odiar, querer e incluso volver.

Volverse hacia atrás, acompañados de un gemido.
Que su movimiento haga que te muevas tú.

Que mueva sensaciones,
que mueva venas.
Esas que circulan, a veces,
en dirección opuesta.

Me mueves como el viento a un barco de vela.

Lo que mueve al alma.
Eso, merece mover mucho más
que un simple planeta.

Hay veces en las que la libertad está ahí fuera,
cuando, en realidad,
está aquí dentro.

En este cuarto.
Nuestro.
Tan libre.

Tan mar.



Tan



paz.














Lunas noches.

jueves, 15 de marzo de 2018

Diario de una volatil // Volumen V

Retomo esta serie por cuestiones de saneamiento sentimental.



Ser la sonrisa de la otra persona no es la solución.
Uno no está por ser parte de algo.
Uno debe ser algo.

Nos comemos esas medias naranjas de las que dicen que debemos pertenecer.
Nos queremos enteros.

En los malos momentos,
en los buenos recuerdos.
Ya no quedan vacas flacas a las que alimentar.
Se han muerto.

Pero eso es abono para lo nuevo.

Hay ganas de quererse, morder y, por qué no, irse.
Un buen sitio para vivir sería la luna.
No te faltaría luz, y seguramente no habrá nadie que te moleste, pero...
¿y si te molestas

tú?











Pausa.

Escribo después de mucho (en este blog) porque estoy inspirado.
Tengo ganas de contar algo de la manera que me caracteriza.
Sin más, bienvenide.




No podía para de pensar en lo guapa que estabas.
Nos hallábamos más que nunca, corriendo, huyendo de la lluvia, mientras tú tirabas de mi.
Me paro en seco.

- ¿Qué pasa? Venga, nos vamos a mojar.
- ¿Y si quiero mojarme?
- Nos podemos resfriar.
- Nos curaremos.
- Puede echarse a perder la ropa y los zapatos.
- Compraremos cosas nuevas.
- Llegaremos tarde.

Ahí no podía rebatir nada. Te salió chaleco y un reloj de bolsillo.

- Escúchame bien,.- dije muy serio- si llegamos tarde, será tu culpa.
- ¡Pero si eres tú el que se ha parado!
- Tú sigues aquí.
- No me voy a ir sin ti.
- En eso consiste.

Me callé todo lo que quedó de noche.
Me limité a observar tus rasgos marcados,
tu barbilla,
tus gemelos.

Creo que quererse consiste en esos pequeños detalles.
Pararse cuando se para el otro,
quererle en la distancia, pero bien cerca.

Pensar en llegar a casa para cerrar,
y abrirnos como siempre.

Abrirnos como sentimos.

- ¿Pongo música?
- Claro.
- Pero, ¿cierro?
- Si vas a cerrar, pasa.

Y allí estaba, haciéndolo, en casa.
Sin poder ser de otra manera que
sin prisa
pero

sin


pausa.













Lunas noches.

jueves, 1 de febrero de 2018

Teeth.

I remember when your soul was biting.

Was beaten.

For a bad betrayal of the beloved manifesto of your body.

I'm not talking about any poetic shit.
I'm not talking about anything pretty, not something horrendous.
I'm talking about the way you looked at me.
Believing it wasn't enough.

Now I usually go high.

And fuck.
You're
fucking



right.




















Lunas noches.

jueves, 11 de enero de 2018

500 noches.

Debería saber con quién no hacer un trato, pero me jodiste el radar.

Entré en aquella escalera convencido que abajo no me esperaba nadie.
Y así era.
La esperaba yo.

La estaba esperando desde el momento en el que nací como ser racional.
Desde que me enamoro de perfiles, de colores.
Desde que soy yo.


Tal vez salgas esta noche, durante dos días, tres seguidos.
Te aconsejo:

- No pensarte.
- No peinarte.
- No quererte.

Aquí estoy, por mi noche 423.




Doliéndote.







Lunas noches.

martes, 9 de enero de 2018

Obra inacabada.

No eres tú quien me despeina,
quien se pincha con mi barba.

Esconder la tristeza nunca se me dio demasiado bien.

De ahí que me regañe el director.

Luces, cámara.


Acción.


Inevitablemente,
reacción.

La de mi piel al no encontrarte.
Al verte guapa.
Al maltratar cada parte de mi cuerpo que te quiere.

Despeinado, no como mi sonrisa.

He aquí el final de:

Canción

para




Elisa.














Lunas noches.